El procesamiento de señal digital es la tecnología más reciente y más avanzada usada en sistemas de audición hoy en día. Los audífonos digitales cuentan con un chip minúsculo de ordenador programado para cumplir de modo preciso las necesidades de cada usuario individual, según su pérdida de audición. Después de que el sistema haya convertido los sonidos analógicos que usted escucha en una secuencia digital de valores 0 y 1, la señal sonora puede ser controlada y modificada de forma muy precisa, aplicando algoritmos matemáticos complejos.
Una vez que la señal haya sido convertida en números puede ser manipulada infinitamente sin que se produzca ninguna degradación. Así se logra una calidad de sonido clara y limpia. Los algoritmos que regulan el procesador digital del audífono, elaborados por la investigación audiológica, permiten manejar simultáneamente varias características del sonido. La combinación de tonos altos y bajos, suaves y fuertes es analizada y manipulada continuamente, según los cambios en el entorno sonoro, para proporcionar la mejor compensación auditiva posible.
El procesamiento de señal digital también permite el uso de sistemas avanzados de reducción de feedback. El feedback es el pitido molesto que a veces puede ocurrir con los audífonos. Los sistemas digitales de supresión de Feedback pueden analizar el trayecto de la señal e impedir que se produzca el feedback.
Y ahora con los avances tecnológicos se puede incorporar en un diminuto aparato auditivo la herramienta digital datalogging o sistema de memoria del entorno. Mediante esta herramienta se puede conocer las características de ambiente auditivo en el que se mueve el usuario. De esta manera, se analiza el estilo de vida de una persona desde el punto de vista auditivo y esto ayudará al profesional audioprotesista a seleccionar un segundo o tercer programa para satisfacer esos diferentes ambientes auditivos.